Sobre Wilock

Nuestra historia

En 1990 el fundador de Wilock® se compró una Suzuki GSX-R750 que no llegó a disfrutar más de 3 semanas “gracias” a los amigos de lo ajeno. Se propuso a sí mismo que sería la última vez que sufriría la experiencia de llegar al garaje y no ver su moto.

Gracias a su habilidad con herramientas profesionales, pudo desarrollar el primer prototipo de antirrobo Wilock® en la terraza de su casa para su segunda moto. Pocos meses más tarde surgieron sus primeros clientes no planeados: todos los vecinos. Después de instalar un antirrobo tan seguro y que no existía en el mercado, las motos de los vecinos quedaban muy expuestas.

Tras la sorprendente demanda motivada por el boca a boca, decidió asistir a eventos esporádicos de motos para comprobar que el interés que había experimentado no era casual. Es entonces cuando funda su primera sociedad, patenta el producto y decide dedicarse exclusivamente a la fabricación y comercialización del antirrobo, acumulando más de 3.500 unidades vendidas hasta la fecha.

En 2017, sus hijos, que siempre estuvieron inmersos en el mundo del motociclismo, cogen el testigo de su padre con el compromiso de mantener la imagen de robustez, seriedad y eficacia de la marca.

Sabemos que es fácil sucumbir a alternativas menos seguras, ligeras y fáciles de comercializar, pero nos orgullecemos de seguir haciendo el antirrobo más seguro del mercado.

Valores

Máxima seguridad, robustez y calidad de producto. ¡Pasión por lo que hacemos!

Dónde Estamos

Nuestra sede está en Ajalvir, Madrid. Realizamos envíos a todo el mundo y tenemos servicio de instalación en toda la península.